Evaluación del riesgo del producto

La evaluación de riesgo de fraude se realiza sobre los productos.

Por ello, el producto es la pieza central para este módulo.

Los productos son transversales a todo el programa y por ello comunes al módulo de Documentación de proveedores

Realizar una nueva evaluación de riesgo

La evaluación de fraude se estructura en 2 partes complementarias:

1

Producto: parámetros que afectan específicamente a esa “materia prima o material de envase“ (a partir de ahora hablaremos de “producto” para referirnos a estos términos).

2

Proveedor: parámetros que afectan al proveedor en relación a un producto determinado

Si ya has evaluado un determinado producto anteriormente, tendrás dicha evaluación previa como referencia, pudiendo incluso copiar determinados criterios o bien la evaluación completa, para luego modificar los aspectos convenientes:

Criterios de evaluación del riesgo de fraude

En este apartado comentamos el por qué de la evaluación de riesgo de fraude, para luego profundizar en cómo lo hace el software Smel.

El método de evaluación del riesgo puede variar de una empresa a otra. Sin embargo, la metodología para la evaluación de la vulnerabilidad al fraude del producto, según nos indican las normas GFSI debe cumplir una serie de criterios, como comentamos seguidamente.

Estricto cumplimiento de las normas GFSI

Las normas GFSI especifican que la evaluación de riesgo deberá incluir como mínimo:

1

La identificación de posibles actividades de fraude de productos, utilizando fuentes de datos conocidas y fiables.

2

La evaluación del nivel de riesgo; tanto del producto como de los proveedores.

3

La evaluación para la necesidad de medidas de control adicionales.

Asimismo, especifican que los criterios utilizados para evaluar el nivel de riesgo deben ser los siguientes:

1

Historial de incidentes de fraude de productos.

2

Factores económicos.

3

Facilidad de la actividad fraudulenta.

4

Complejidad de la cadena de suministro.

5

Medidas de control actuales.

6

Confianza de los proveedores.

Metodología SMEL para la evaluación de riesgo de fraude

SMEL no sólo es una herramienta de evaluación, sino que tiene integrada una metodología concreta, elaborada y validada por reconocidos expertos en seguridad alimentaria y basada en las propuestas de la guía IFS (Food Fraud-Guide_1805).

Aún así SMEL permite que nuestro cliente altere esta metodología para adaptarla a criterios o especificidades de su propia empresa. Obviamente esto es algo que requiere de un conocimiento técnico importante para no incurrir en errores o incongruencias.

De esta forma el módulo de SMEL ya tiene una sistemática definida y con ello le ahorra trabajo a la empresa, proporcionándole una sistemática fiable, precisa y que cumple los estándares necesarios. No solo “permite una metodología” sino que ya la tiene “lista para usar” sin perjuicio de que la empresa la puede cambiar a conveniencia, con gran flexibilidad para ello. El módulo se adaptará a los cambios que la empresa quiera introducir.

¿Quieres saber más sobre este módulo?

Entrando en los siguientes apartados entenderás mejor otras funcionalidades de este módulo: